Peruanos festejan el Año Nuevo con todo tipo de cábalas y estruendosos fuegos artificiales

Millones de personas reciben el 2026 con la esperanza de que sea un año lleno de salud y prosperidad.

ANDINA/Héctor Vinces

ANDINA/Héctor Vinces

00:00 | Lima, ene. 1.

Los peruanos iniciaron las celebraciones del Año Nuevo 2026 con entusiasmo en sus viviendas, locales sociales y las calles, donde el bullicio de los fuegos artificiales marca el cierre del 2025. En las playas del norte y sur de Lima, cientos de personas se congregaron desde temprano para recibir el nuevo año en campamentos brindando y bailando al aire libre.

Perú  le da la bienvenida al 2026 con la esperanza de que sea un año mejor, lleno de salud y prosperidad para todos sus habitantes.  

Para contribuir a esos buenos deseos, la práctica de cábalas no podía estar ausente, entre ellas destacan comer 12 uvas a medianoche, portar billetes en el zapato, arrojarse lentejitas y quemar el muñeco de Año Viejo. Otro rito imprescindible, antes de medianoche, es el baño de florecimiento con hierbas diversas para purificar el espíritu y atraer la abundancia.


Las viviendas, desde las más opulentas hasta las más humildes, son escenario de estas cábalas y otras más. 

Muchos limeños optaron por celebrar la llegada del Año Nuevo en reuniones sociales con fiestas en conocidas discotecas de Miraflores y Barranco, así como en balnearios del sur, donde ya se vive la temporada de verano.



La ropa de color amarillo fue la características distintiva de quienes esperaron la medianoche para destapar el champán o el espumante. El confeti y el cotillón no podía estar ausente en ninguna de las celebraciones, como tampoco los abrazos fraternos, los buenos deseos y hasta las lágrimas, al recordar a los seres queridos que nos dejaron este año.


Donde más se hizo notar el entusiasmo por el nuevo año fue en las calles, sobre todo en los distritos Lima Norte y Este, donde el despliegue de fuegos artificiales fue tan vasto como estruendoso. Las luces de colores iluminaron el cielo por varios minutos, para deleite de grandes y chicos, aunque el ruido no gustó a todos, mucho menos a las mascotas.

Con la pirotecnia como marco, algunos limeños salieron a dar la vuelta a la manzana con sus maletas en mano, una tradición típica que todavía se mantiene en ciertos distritos de la capital como rito impostergable al sonar las 12, con el sueño de viajar mucho durante el año que acaba de empezar. 

Esta mezcla de rituales ancestrales y modernas expectativas configuran una Lima expectante, donde la tradición une generaciones con la promesa de un 2026 próspero y sereno. ¡Feliz Año Nuevo!

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(FIN) RAI/KGR

Publicado: 1/1/2026