Por Karina GarayLa Universidad Nacional Agraria La Molina (UNALM) se encuentra en pleno proceso de admisión, con inscripciones aún abiertas hasta el 20 de enero. Esta emblemática casa de estudios es muy conocida por sus especialidades agrícolas, forestales y alimentarias. Sin embargo, su oferta académica es mucho más amplia, incluyendo una carrera que no se dicta en ninguna otra universidad del país. Aquí te contamos de qué se trata y qué tipo de habilidades demanda de los postulantes.
La Universidad Agraria La Molina ha informado que el esperado Examen de admisión 2026-I se realizará el domingo 1 de febrero, ofreciendo a miles de jóvenes la oportunidad de ingresar a una de sus 12 carreras profesionales, entre ellas una que no se enseña en otro lugar del país.
Para este año, la UNALM ofrece 757 vacantes, de las cuales, 423 están destinadas para el proceso ordinario y 334 para las modalidades supernumerarias (primeros puestos de colegios, traslados externos de universidades, Pronabec Beca 18, COAR, estudiantes registrados en el Conadis, entre otros).
Estas son las carreras que ofrece la UNALM en su examen 2026-I
1. Estadística Informática (30)
2. Ingeniería Ambiental (25)
3. Industrias Alimentarias (28)
4. Ingeniería Forestal (30)
5. Ingeniería Agrícola (50)
6. Ingeniería Meteorológica y Gestión de Riesgos Climáticos (20)
7. Agronomía (80)
8. Biología (25)
9. Economía (25)
10. Pesquería (40)
11. Zootecnia (40)
12. Ingeniería en Gestión Empresarial (30)
¿Cuál es la carrera que solo se enseña en la UNALM?
Ahora más que nunca, el pronóstico del tiempo y el conocimiento profundo del clima son elementos claves para una serie de decisiones, desde las más básicas como el tipo de ropa a usar durante el día, hasta mucho más complejas, como aquellas inversiones donde se maneja una gran cantidad de personal y dinero. La carrera que estudia e investiga este desafiante campo es la ingeniería meteorológica, especialidad que solo se enseña dentro la UNALM.
Un meteorólogo tiene la capacidad de conocer y analizar lo que sucede en este espacio denominado atmósfera, con un tope de hasta 20 kilómetros de altura que, además, se mueve en diferentes direcciones, generando efectos múltiples, dependiendo del lugar.
Para ello, los profesionales de este campo emplean modelos numéricos que permiten simular los movimientos de la atmósfera y proyectar cuáles serían sus consecuencias. La ingeniería meteorológica es una ciencia de probabilidades.
Un meteorólogo analiza variables físicas de temperatura, humedad, presión, viento, generando perfiles verticales que permiten saber qué está ocurriendo en las diferentes capas de la atmósfera.
Trabaja con herramientas de programación y ahora también de inteligencia artificial, con estaciones meteorológicas e hidrológicas que “narran” en tiempo real cómo van cambiando las condiciones climáticas de una zona, además de los satélites, convertidos en sus ojos en el espacio.
¿En qué campos trabaja?
“
A nosotros nos consultan todo tipo de personas: los que fabrican helados, los que venden lana en Gamarra, los que hacen tratamiento de aguas, todos nos preguntan”, manifiesta
Victoria Calle Montes, profesora principal del Departamento de Física y Meteorología de la Facultad de Ciencias de la
Universidad Nacional Agraria La Molina (UNALM).
En entrevista con la Agencia Andina, explica que si bien la población emplea los reportes del clima para temas más cotidianos, como abrigarse más o menos y estar prevenido ante posibles lluvias, los conocimientos desarrollados por los ingenieros meteorólogos tienen aplicación múltiple en el campo político, social y hasta militar.

Victoria Calle , profesora del Departamento de Física y Meteorología de la Universidad Nacional Agraria La Molina.
“Al Perú vienen jóvenes desde el Ecuador para prepararse en esta carrera porque allá no se enseña. Ellos se están preparando mucho en el aspecto militar, aspecto que no está trabajando tanto nuestro país”, subrayó.
La docente, con más de 30 años de experiencia, destaca la importancia que hoy tiene su profesión y mucho más en el futuro. “El ingeniero meteorólogo y gestor de riesgos climáticos debería trabajar en todas las instituciones, sobre todo las estatales, porque es desde allí donde parten las normas a cumplir para llegar a un acuerdo con la naturaleza y vivir, al menos, con cierto confort y no ir camino a la extinción. Es una cosa seria”.
Destaca que “la naturaleza no esté loca” y solo reacciona ante las acciones de las personas, empecinadas en romper sus leyes. De allí a los desastres ambientales hay un solo paso.

Calle Montes advierte que el cambio climático es una realidad y se hace tangible en ciclos estacionales más cortos, donde no hay fases de descanso y transición entre estaciones.
Ya nada es tan predecible como antes y eso complica proyectarse en el tiempo, advierte.
Hoy más que nunca, agrega, es prioritario conocer los escenarios climáticos para analizar la viabilidad de futuros planes de inversión, entre ellos represas, carreteras, proyectos turísticos, agrícolas, entre muchos otros.
Perfil del estudiante
“De joven, si bien no era muy bueno en matemáticas, siempre me gustó la física. Entonces, quise unir la facilidad que tuve para entender los procesos físicos con la formación universitaria. Inicialmente, yo quería estudiar mecánica de fluidos y luego encontré que la meteorología estudiaba la mecánica de fluidos y el aire atmosférico era concebido como un fluido. Entonces, me involucré allí”, relata Alexis Ibáñez Blancas, ingeniero meteorólogo, con más de 20 años como docente de pre y postgrado de la UNALM.
Cuenta que muchos jóvenes se asustan cuando escuchan que deben aprender a navegar en mares de información.
Alexis Ibáñez Blancas, ingeniero meteorólogo, con más de 20 años como docente de pre y postgrado de la UNALM.
“La carrera ha tenido un desarrollo más fuerte ahora con el tema de inteligencia artificial, automatización del proceso. Trabajamos mucho con el modelamiento numérico. La carrera estudia los peligros provenientes de eventos hidrometeorológicos, inundaciones, sequías, olas de calor, peligros asociados al clima que puede tener impacto en el transporte, la salud, la energía, la vida de la gente”.
El experto destaca que con el cambio climático esta profesión tendrá mayor relevancia en el desarrollo de la agricultura inteligente para lograr una mejor oferta alimentaria en los próximos 50 años.
En esa línea, Victoria Calle comenta que quien se interese por esta carrera debe gustar de las matemáticas porque “el universo está hecho de números”.
“No es una carrera fácil. La meteorología está catalogada como una ciencia caótica, es decir que el futuro depende del presente, pero una aproximación del presente no determina el futuro. Eso es lo que tiene que entender el alumno que desea postular a esta carrera”.
"El postulante debe buscar entender cómo funciona el sistema tierra-océano atmósfera“y debe tener un perfil de social porque la carrera busca plasmar la ciencia numérica en el riesgo y eso hay que explicarle a la gente (…), decirle que, si no cumplimos las reglas de las fuerzas de la naturaleza, puede ser difícil y peligroso para los seres humanos. Hay que llegar con el conocimiento para reducir el riesgo y la vulnerabilidad”.
¿Dónde se enseña ingeniería meteorológica?
En el Perú solo una casa de estudios enseña esta carrera: la Universidad Agraria La Molina (UNALM). El Departamento Académico de Ingeniería Ambiental, Física y Meteorología empezó a funcionar en 1961.
Dicha universidad está clasificada como centro regional de formación de meteorología, reconocido por la Organización Metrológica Mundial (OMM). En el mundo solo existen un poco más de 20 centros de este tipo.
Alexis Ibáñez, docente de esta universidad, resalta que los meteorólogos formados en Perú son muy valorados en el mundo. Algunos trabajan en la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (National Oceanic and Atmospheric Administration, NOAA) de los Estados Unidos, en los centros de pronóstico de Brasil, entre otros lugares.
(*) Esta nota salió publicada originalmente el 21 de marzo del 2024
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JRA
Publicado: 14/1/2026