Los deslizamientos y grietas que se registraron en el caserío Eladio Tullima, ubicado en la provincia de El Dorado, región San Martín, a mediados de abril de este año tendrían su origen en las lluvias intensas registradas entre diciembre de 2025 y abril de 2026, sumadas a la deforestación en las laderas del citado poblado.
Así lo afirmó el Instituto Geofísico del Perú (IGP) que realizó un reciente estudio en la zona y que determinó que los citados factores desencadenaron múltiples deslizamientos de tierra que afectaron a la población y a la infraestructura local.

El jefe del IGP, Hernando Tavera, explicó que el informe técnico N° 008-2026/IGP, señala que el área de influencia alcanza 48 hectáreas, donde se han identificado 9 deslizamientos activos, 3 antiguos y un derrumbe. Sostuvo que el evento más crítico, denominado DS-01, abarca una superficie inestable de 338,000 m² y avanza de manera retrogresiva, poniendo en riesgo directo a la Institución Educativa Inicial N.° 429.
“El estudio advierte que la combinación de factores naturales —como la litología de areniscas meteorizadas y las pendientes moderadas— junto con la deforestación para actividades agrícolas, ha generado condiciones altamente vulnerables”, precisó el alto funcionario del IGP.
El estudio también señala que entre los años 2019 y 2021, la pérdida de cobertura forestal alcanzó 189 y 226 hectáreas, debilitando aún más la estabilidad de las laderas. Lo que confirma que la población del caserío enfrenta un riesgo creciente de nuevos deslizamientos si no se implementan medidas de mitigación.
Por lo tanto, el IGP insta a realizar una debida reforestación; controlar el
uso del suelo y establecer planes de prevención para proteger tanto a las familias como a la infraestructura educativa y agrícola.

El IGP reafirma su compromiso de poner la ciencia al servicio del país, ofreciendo información especializada que fortalece la toma de decisiones. “Ciencia para protegernos, ciencia para avanzar”.