El contexto actual de la guerra en Irán, motivada por el control del petróleo en Medio Oriente, deja en claro la necesidad de potenciar las empresas estratégicas en el Perú, sostuvo hoy el expresidente de Petroperú Alejandro Narváez.
“Hay muchas asignaturas pendientes en materia energética y nadie toma en cuenta esto. Si nos preguntamos ¿por qué es esta guerra que tenemos en Medio Oriente?, pues por el petróleo que es la materia prima para mover la economía del país, considerando que el 65% de nuestro parque automotor funciona con diésel”, señaló en Andina Canal Online.
“Por eso necesitamos potenciar las empresas estratégicas como Petroperú porque el petróleo es una materia prima universal, lo que llaman “commodities” basados a un precio internacional. Por lo tanto, aunque las empresas privadas produzcan localmente, eso lo compramos a precios internacionales”, agregó.
Alejandro Narváez explicó que, a pesar de que el costo de producción de un barril de petróleo cuesta 40 dólares en el Perú, los proveedores externos lo venden a 100 dólares porque es precio internacional.
“Nuestro país es totalmente deficitario en petróleo. La demanda nacional es de aproximadamente 260,000 barriles de petróleo al día, de los cuales se produce localmente en torno a 30,000 barriles y la diferencia lo importamos. Eso significa una sangría de divisas y un déficit en nuestra balanza comercial del sector hidrocarburos”, refirió.
“Eso golpea duramente a la economía peruana porque el petróleo es la materia prima de las cosas que consumimos directamente como gasolina, diésel y gas licuado de petróleo (GLP)”, añadió.

El especialista consideró que el Perú tiene un problema de política energética, pues no cuenta con una visión de largo plazo para este sector.
“No tenemos una política energética con una visión de largo plazo. Por ejemplo, el famoso Gasoducto Sur Peruano está estancado por un tema de corrupción, un mal manejo, y luego ha habido desidia por parte de quienes estuvieron en el Ejecutivo”, aseveró.
“Nuestra matriz energética es muy antigua. Estamos más pensando en las energías hidroeléctricas y esperanzados con el proyecto de Camisea, pero si uno mira las cifras que publica Osinergmin habitualmente se dará cuenta que los lotes 88 y 56 tienen una declinación decreciente en la producción de gas”, dijo Alejandro Narváez.
“Las reservas se están reduciendo en estos dos grandes lotes, tanto en el lote 88 que es para el mercado local como en el lote 56 para el mercado internacional. O sea, hay menos reservas cada año y no se está reponiendo porque Pluspetrol y las otras empresas del consorcio no invierten en exploración”, agregó.