Peruano estudiará con beca completa en universidad clasificada como número 1 del mundo

Renato Gaitán, joven de Villa El Salvador, ha ganado de 209 medallas y quiere destacar a futuro en criptografía

Renato Alexander Gaitán García, estudiante de Villa El Salvador, logró ser becado por el prestigioso Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT). Foto: ANDINA/Ricardo Cuba

Renato Alexander Gaitán García, estudiante de Villa El Salvador, logró ser becado por el prestigioso Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT). Foto: ANDINA/Ricardo Cuba

10:10 | Lima, mar. 19.

Por Dany Seminario Coronado

A mediados de 2026, el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), en Estados Unidos, abrirá sus puertas al peruano Renato Alexander Gaitán García, quien ha obtenido una beca completa en esta prestigiosa casa de estudios, considerada la mejor universidad del mundo. El pasado 14 de marzo recibió la noticia de que fue admitido luego de haber iniciado su postulación en agosto de 2025. Pero este logro no es reciente sino el resultado de un largo proceso que empezó cuando él era muy pequeño. Vea aquí la galería fotográfica

El joven de 18 años reside junto a sus padres y hermanos en el segundo piso de una vivienda multifamiliar en el Sector 3 de Villa El Salvador, donde los vecinos han colocado rejas a causa de la inseguridad. En pocos meses, Renato dejará de ver el taller metálico ubicado frente a su casa y cambiará ese paisaje por los jardines y la ribera del río que rodean al MIT, ubicado en la ciudad de Cambridge, en el límite con Boston.


Renato junto a su madre y hermanos

Desde el calor de su hogar -donde su padre Renzo Renato Gaitán Martel comercializa repuestos y su madre Asunción García Chambilla trabaja en la venta de ropa- el joven becario del MIT dialogó con la Agencia Andina sobre sus expectativas de estudiar Matemática pura en el MIT y de su interés por la criptografía e hizo además un recuento de cómo comenzó su gusto por las ciencias.

Un amor prematuro


Su familia considera que todo comenzó cuando Renato ingresó a los tres años al colegio particular Prolog. Allí conoció a quien fue su mentor, el profesor Lorenzo, quien progresivamente lo introdujo en el mundo de las conferencias de matemática a nivel nacional. En tercer grado de primaria se integró al círculo de matemática y, posteriormente, debido a sus calificaciones, obtuvo una beca otorgada por la propia institución educativa.

Con el profesor Lorenzo, uno de sus mentores

Con bastante elocuencia y entusiasmo, Renato recordó que a los 8 años mejoró sus habilidades en matemática, a los 12 comenzó a competir a nivel nacional y a los 15 años entendió que el talento no siempre avanza al ritmo que uno espera. "Los resultados no llegaron rápido. Me tomó más de cuatro años clasificar a mi primera olimpiada internacional", dijo.

En julio del 2025, Renato consiguió la medalla de oro en la Olimpiada Mundial de Matemáticas (IMO) realizada en Australia, donde compitió con participantes de otros 113 países. A su corta edad, ha logrado obtener un total de 200 medallas nacionales y 9 internacionales. que tuvieron relevancia en el proceso para ser becado por el MIT.


El camino hacia el MIT y el día de la gran noticia


Uno de los primeros retos que Renato afrontó en el proceso de postulación al MIT fue el inglés. Estudió pocos meses en un instituto y luego demostró que podía ser autodidacta con vídeos de YouTube, con lo que consolidó su preparación. Este esfuerzo le permitió rendir con éxito exámenes estandarizados como el TOEFL y el SAT, requisitos para postular a universidades en Estados Unidos.

A la par, reunió la documentación necesaria para obtener -traducidos al inglés- los certificados de estudios, el récord académico, las cartas de recomendación de sus profesores y evidencia de sus actividades extracurriculares. Las competencias nacionales e internacionales de matemática en las que participó fueron vitales en este proceso, subrayó el joven becario.


Otro factor determinante, mencionó, fueron los ensayos. El MIT solicitó tres textos principales y otros complementarios, todos con una extensión limitada. En ellos, Renato debía explicar quién era, qué lo motivaba y por qué debía ser elegido como becario de la prestigiosa institución. “Mientras más contexto tengan de ti, hay mayor posibilidad de ser admitido".

La familia de Mario Gilvonio (otro joven peruano, también becado en el MIT) le proporcionó una guía de cómo es el proceso para aplicar no solo a la MIT, sino también a universidades de USA en general, lo cual sirvió mucho en el proceso de postulación de Renato.

Cerca de la 1 p.m. del último sábado 14 de marzo, el joven de Villa El Salvador recibió una notificación de la universidad estadounidense informándole que había conseguido una beca completa entre más de 100 mil postulantes de todo el mundo. 

"Me sentí bastante feliz y emocionado. Es una meta que tengo desde quinto de secundaria y me alegra mucho haberlo cumplido a mi corta edad", dijo emocionado junto a sus hermanos menores y su madre.

De la matemática a la criptografía


En un contexto donde la digitalización forma parte de la vida de las personas, Renato busca especializarse en la criptografía, una disciplina que se encarga de proteger la información en un entorno cada vez más interconectado. Según el joven becario, busca comprender cómo los algoritmos matemáticos permiten encriptar información sensible.

"Gracias a la criptografía, los datos bancarios, las cuentas y las contraseñas pueden mantenerse seguras. Todo ese sistema de protección depende de la criptografía. Por eso quiero dedicarme a este campo, porque con el avance de la computación cuántica, existe el riesgo de que la criptografía actual pueda verse vulnerada", manifestó.



Así, mientras muchos ven a las matemáticas como una zona abstracta, Renato las entiende como un lenguaje que, aunque no siempre visible, está presente en cada tecnología que usamos. Y justamente proyecta su camino en esa intersección entre lo teórico y lo aplicable: investigar, innovar y traer ese conocimiento de regreso al Perú.


Hoy no solo la vida de Renato Gaitán García ha dado un giro radical, sino también la de su familia. Como el mayor de tres hermanos, será el primero en dar este gran salto al extranjero. “Voy a extrañar a mi familia, pero sé que volveré cada año. Además, quiero ser un ejemplo para mis hermanos”.

Su meta es formarse al más alto nivel, es decir completar el pregrado, una maestría y un doctorado, para luego regresar al país y contribuir al desarrollo de la investigación en matemáticas. El salto al MIT ya es un hecho, sin embargo aún hay desafíos: para afrontar sus estudios, Renato aún necesita contar con una laptop adecuada que le permita desarrollar sus actividades académicas, por lo que su familia espera poder reunir los recursos necesarios antes de su viaje.


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(FIN) DSC/RRC

Publicado: 19/3/2026