El imponente Palacio de Justicia de Lima se erige como una de las edificaciones más emblemáticas de la capital y un símbolo de la justicia en el Perú. A sus 87 años de inaugurada, esta construcción destaca por su majestuosidad y valor arquitectónico, inspirados en el histórico Palacio de Justicia de Bruselas, en Bélgica.
Silvana Falcone Zevallos, representante de la Biblioteca y Archivo de la Corte Suprema de Justicia del Perú, informó que el diseño del edificio limeño es una réplica del recinto belga y lo calificó como un “palacio realmente hermoso”.
“El arquitecto polaco Bruno Praposki se inspiró en él (Palacio de Bruselas). Y en base a ello hizo el proyecto y los planos del Palacio de Justicia del Perú. El Palacio de Bruselas tiene 26 000 metros cuadrados y el de nosotros tiene 10 500”, indicó la especialista.
El estilo predominante es neoclásico, con fuerte influencia grecorromana, concebido para transmitir autoridad, orden y solidez institucional. No obstante, una de las principales diferencias es la ausencia de la cúpula en el edificio peruano, elemento que sí caracteriza al palacio de Bruselas.

Falcone explicó que, si bien la cúpula estuvo contemplada en los planos originales, nunca se llegó a construir, posiblemente por razones económicas o estructurales.
“La ventaja de no tenerla (la cúpula) es que el palacio es muy iluminado, no hay un solo espacio donde no ingrese luz”, indicó, citando al arquitecto Javier Luna Elías, quien estudió la edificación durante años.
En cuanto a su ornamentación, el Palacio de Justicia de Lima posee elementos distintivos como figuras mitológicas conocidas como grifos —mitad león y mitad águila—, además de leones de mármol en su fachada principal.
Falcone señaló que estas esculturas fueron incorporadas en 1968, tras gestiones del entonces presidente del Poder Judicial, Domingo García Rada, quien coordinó su traslado desde el Paseo Colón con el alcalde Luis Bedoya Reyes.
Más allá de sus similitudes arquitectónicas, ambos palacios —separados por miles de kilómetros— comparten un mismo propósito: representar a la justicia. Sus pasillos han sido testigos del tránsito de miles de ciudadanos y procesos que forman parte de la historia jurídica de sus países.
Así, el Palacio de Justicia de Lima no solo destaca por su belleza y diseño, sino también por su valor simbólico como uno de los pilares fundamentales de la sociedad peruana.
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Publicado: 4/5/2026