Hoy, 13 de abril, se cumple el primer aniversario del fallecimiento de Mario Vargas Llosa (Arequipa, 1936- Lima, 2025). Como recordó Álvaro Vargas Llosa, el mayor de sus tres hijos, el Premio Nobel de Literatura 2010 “fue una persona que vivió la vida como una gran aventura, ese era su espíritu, visión y talante”.
El 28 de marzo, el autor de La guerra del fin del mundo hubiera cumplido 90 años. Por ello, diversas figuras se darán cita hoy en el Ateneo de Madrid, España, para realizar un conversatorio sobre su vida y obra. Participarán el filósofo español Fernando Savater, el ensayista colombiano Carlos Granés, el novelista nicaragüense Sergio Ramírez, el escritor argentino Alejandro Roemmers y la actriz española Aitana Sánchez-Gijón, entre otros.
Entre Europa y el Perú
Vargas Llosa nació en Arequipa en una casa que hoy es un museo que lo recuerda. Su niñez y adolescencia las vivió entre Cochabamba (Bolivia) y Lima y Piura (el Perú).
“El Perú es para mí una especie de enfermedad incurable y mi relación con él es intensa, áspera, llena de violencia que caracteriza a la pasión”, escribió en 1983 en el artículo intitulado “El país de las mil caras”.
En Lima estudió en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos Derecho y Letras y se casó, en primeras nupcias, con Julia Urquidi. Si bien ya había escrito una obra de teatro (en su etapa escolar) y cuentos, su carrera literaria profesional se inició a partir de 1958 cuando viaja a Europa por vez primera.
Fue en Madrid, España, donde esbozó la primera versión de su primera novela, La ciudad y los perros, que terminaría de escribir en la capital francesa. En París, Francia, Vargas Llosa trabajó como periodista de la agencia France Presse y terminó la escritura de La ciudad y los perros (1962). En Londres, Inglaterra, fue profesor de Literatura.

La novela como eje vital
Con respecto a su técnica literaria, Mario Vargas Llosa fue influido -lo mencionaría en reiteradas oportunidades- por el norteamericano William Faulkner y el francés Gustavo Flaubert.
Pero, ¿qué era para Vargas Llosa aquel artefacto cultural llamado novela? “La novela nos permite entender una realidad que sin ella y otras instituciones -la religión, las ideologías- sería para nosotros puramente caótica. No tenemos perspectiva frente a ese caos que es la vida en la que estamos sumergidos, y para eso existe la cultura, para darnos unos instrumentos que nos permiten encontrar un orden, dar a nuestra vida una coherencia que sin aquellas creaciones, sin aquellas instituciones, viviríamos en la confusión y en tiniebla”, dijo en La literatura es mi venganza (2011), una larga conversación que sostuvo con su colega, el novelista italiano Claudio Magris.
Boom Latinoamericano
Durante la década de 1970, gracias a la invitación de la agente literaria Carmen Balcells, se mudó de Londres a Barcelona, urbe que lo alimentaría intelectualmente y donde sería parte del famoso Boom Latinoamericano junto al colombiano Gabriel García Márquez, el argentino Julio Cortázar, el mexicano Carlos Fuentes y otros autores, que permitió maximizar la difusión mundial de la literatura latinoamericana.
Para el escritor español Javier Cercas, “Madrid y Barcelona le aportaron amigos, estímulos intelectuales, un ambiente propicio para escribir y una industria editorial que difundió su obra por todo el mundo”, dijo a EFE.
Por ello, durante su discurso de aceptación del Premio Nobel de Literatura en 2010, el novelista dijo: “Quiero a España tanto como al Perú y mi deuda con ella es tan grande como el agradecimiento que le tengo”.
Recorriendo espacios
Las últimas imágenes que tenemos de Mario Vargas Llosa, este hombre de intensa vida pública son sus paseos, casi en forma anónima, por Lima, donde se desarrollaron escenas de sus novelas.
Su primogénito, Álvaro, ha contado que, durante la última etapa de su vida, el laureado novelista no podía leer ni escribir, pero sí realizaba caminatas. Fue en ese contexto que decidió darle “una dimensión literaria” a esos paseos con su padre y recorrer juntos espacios como las primeras cuadras de la avenida Alfonso Ugarte, donde se ubicaba el bar La Catedral, escenario de su novela Conversación en La Catedral; las inmediaciones del penal de Lurigancho, donde sucede el último episodio de la novela La historia de Mayta; Barrios Altos, espacio importante para su novela Cinco esquinas; o el colegio militar Leoncio Prado donde él y sus personajes de La ciudad y los perros, una de sus obras más aclamadas, estudiaron.
Últimas obras
En diciembre de 2023, Mario Vargas Llosa había escrito su última colaboración con el diario El País de España, luego de 30 años como columnista. Ese año, también, publicó la que sería su última novela, Le dedico mi silencio, ambientada en Lima y que tiene como principal eje la música criolla.
Además de novelista, Vargas Llosa brilló como ensayista. Su último trabajo en el género que combina pensamiento y estilo en la prosa, se llamó La mirada quieta (de Pérez Galdós) (2022). El escritor hispano-peruano había proyectado escribir un ensayo basado en una relectura sobre el filósofo francés Jean Paul Sartre bajo una perspectiva actual, contó a EFE Álvaro Vargas Llosa.
Si bien realizó varios viajes a París, ya que había ingresado en febrero de 2023 a la Academia Francesa de la Lengua (un hecho cultural histórico, ya que el peruano se convertiría en el primer escritor en lengua no francesa en ingresar a la institución gala, fundada en 1635), y tomó notas, “ya no estaba en condiciones realmente de escribir un libro orgánico, un libro de fondo”, contó la semana pasada su hijo.
El hijo de Vargas Llosa también informó que no hay material inédito que haya dejado su padre para publicarlo como una obra póstuma. Y que la Universidad de Princeton (Estados Unidos) está digitalizando toda su correspondencia.
Agudo observador
Por más de medio siglo, además de destacado creador de universos ficcionales, Mario Vargas Llosa fue un agudo observador del devenir mundial y siempre tuvo un interés por la política (desde sus años universitarios en San Marcos), que marcaría su trayectoria: en las elecciones de 1990 participó como candidato a la presidencia de la República del Perú y perdió en segunda vuelta ante Alberto Fujimori, quien gobernaría por más de una década el destino del país.
Vargas Llosa fue un aguerrido defensor de la libertad del individuo frente al sistema o las dictaduras, que denunció constantemente desde sus obras de ficciones como en sus columnas de opinión y entrevistas.
Para el profesor de Literatura Latinoamericana de la Universidad de Princeton (EE UU), Rubén Gallo, Conversación en La Catedral (1969), de Vargas Llosa, es “la mejor novela que se ha escrito sobre cómo funciona una dictadura”.
La pregunta que se hace el personaje principal, “Zavalita”, “¿cuándo se había jodido el Perú?”, ha generado a lo largo de las décadas debates entre los intelectuales y políticos peruanos, y vuelve en cada proceso electoral o crisis política que vive el Perú.
Además, Gallo destacó “la astucia política de Mario de ver hacia dónde iba al mundo”. Explicó que el tipo de análisis que realizaba en sus columnas “hace muchísima falta”, pues fue Vargas Llosa, quien ya veía venir el viraje hacia la extrema derecha que se produce en todo el mundo y un alejamiento de los valores democráticos.
(Con información de EFE)
(FIN) JVV/JVV
Publicado: 13/4/2026