La Organización Mundial de la Salud (OMS) sospecha que hubo transmisión del hantavirus entre personas a bordo del crucero anclado en Cabo Verde, con tres pasajeros muertos.
"Teniendo en cuenta la duración del período de incubación del hantavirus, que puede variar entre una y seis semanas, suponemos que se infectaron fuera del barco", y "creemos que podría haber habido una transmisión interhumana, entre personas en contacto muy estrecho", dijo ante la prensa Maria Van Kerkhove, directora de preparación y prevención ante epidemias y pandemias del organismo con sede en Ginebra.
En tanto, España no tomará "ninguna decisión" de acoger el crucero con un posible foco de hantavirus hasta que se analicen "los datos epidemiológicos que se recojan del barco en su paso por Cabo Verde", dijo este martes el ministerio de Sanidad español, contradiciendo aparentemente a la OMS.
"En función de los datos epidemiológicos que se recojan del barco en su paso por Cabo Verde se decidirá qué escala es más pertinente. Hasta entonces, el Ministerio de Sanidad no adoptará ninguna decisión, como así hemos hecho saber a la Organización Mundial de la Salud", escribió el ministerio en X, poco después de que la OMS dijera que España aceptó recibir al crucero en el archipiélago atlántico de Canarias.
En una entrevista en La Radio Canaria, el vicepresidente del Gobierno regional canario, Manuel Domínguez, dijo este martes que sería "mejor" que el barco no parara en las islas y fuera a territorio español peninsular.
"Si no tuviese que ser en Canarias esa parada, pues mejor, porque seguramente podrán haber otros recursos en territorio peninsular, pero si fuese así, pues [que sea] con todas las garantías habidas y por haber", explicó Domínguez, que avanzó que la decisión podría tomarse este martes.