El Departamento de Emergencia del Instituto Nacional de Salud Mental “Honorio Delgado – Hideyo Noguchi” (INSM “HD-HN”) registró durante el año 2025 16, 368 atenciones, de las cuales casi 1 de cada 5 consultas (18,9 %) estuvo vinculada con síntomas depresivos o ansiosos, consolidando a la depresión como el principal motivo individual de atención psiquiátrica en emergencia.
En total, más de 3,000 personas acudieron a Emergencia por síntomas depresivos, una cifra que refleja la magnitud y complejidad de este problema de salud mental.
De ellas, el 67 % presentó ideación suicida y el 25 % reportó antecedentes de intento suicida, aun cuando la mayoría no se encontraba en una crisis visible al momento de la atención. Este escenario confirma que la depresión no siempre se manifiesta como una emergencia aguda, pero sí como un malestar persistente que puede agravarse si no se detecta y atiende oportunamente.
Etapa de grandes exigencias
Las mujeres concentran el 65,4 % de las atenciones, casi el doble que los hombres, los jóvenes y adultos jóvenes de 18 a 34 años representan el 44,2 % del total de casos. El grupo más impactado es el de 18 a 24 años, una etapa caracterizada por exigencias académicas, laborales y emocionales, en la que las mujeres registran casi el doble de atenciones que los hombres.
La información también evidencia una alerta silenciosa: los hombres consultan menos por síntomas depresivos en todos los grupos etarios. Esta menor demanda no implica menor afectación, sino la persistencia de barreras sociales y culturales que dificultan reconocer el malestar emocional y buscar ayuda a tiempo.

Otro hallazgo clave es la denominada “ventana de intervención”. El 98,4 % de las personas atendidas por depresión es dado de alta desde Emergencia, al no presentar criterios de hospitalización inmediata. En la práctica, esto significa que más de 3,000 personas regresan a casa dependiendo de la atención ambulatoria, la cual requiere fortalecerse para asegurar continuidad del tratamiento y prevenir recaídas. El alta médica, precisan los especialistas, no equivale a la resolución del problema.
“Que una persona no llegue en crisis no significa que no esté en riesgo. La depresión puede avanzar de manera silenciosa si no se detecta y acompaña a tiempo”, señala la Dra. Winet Vargas, jefa del Departamento de Emergencia del INSM “HD-HN”.
Frente a esta realidad, el INSM “HD-HN” recuerda que la atención en salud mental no se limita a los servicios de emergencia. La ciudadanía puede acudir al Centro de Salud Mental Comunitario más cercano a su jurisdicción, donde recibirá orientación, evaluación y seguimiento especializado, o comunicarse de manera gratuita con la Línea 113, opción 5 del Ministerio de Salud para recibir información y apoyo profesional.
Buscar ayuda a tiempo es un acto de cuidado, y contar con una red comunitaria cercana puede marcar una diferencia significativa en la recuperación y el bienestar emocional.

La Emergencia no debe ser la única puerta de entrada a la atención en salud mental. Fortalecer la prevención, la detección temprana y el seguimiento comunitario -especialmente en jóvenes, instituciones educativas y espacios laborales - puede marcar la diferencia entre una atención oportuna y una crisis evitable.
Hoy, la depresión no es solo una condición clínica: es un problema social de alto impacto que exige respuestas articuladas, sostenidas y basadas en evidencia. Detectarla a tiempo y garantizar el seguimiento adecuado puede salvar vidas.
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Publicado: 12/1/2026