El Parque Nacional Huascarán consolidó su posición como uno de los destinos naturales más visitados del país durante el feriado largo por Semana Santa, al registrar 11,587 visitas en sus principales circuitos turísticos, con una marcada preferencia por los paisajes de alta montaña y las experiencias de aventura que ofrece la Cordillera Blanca.
El circuito de Llanganuco encabezó ampliamente la afluencia con 8,080 visitantes, confirmándose como el principal imán turístico del área natural protegida. Sus emblemáticas lagunas de aguas turquesas, rodeadas por bosques de queñuales y majestuosos nevados, convierten a este paraje en una postal viva de la región Áncash. En la zona, los visitantes disfrutan de caminatas, paseos en bote sobre la laguna Chinancocha y recorridos fotográficos en uno de los paisajes más impresionantes del país.
El segundo destino más visitado fue Ulta, que recibió 2,689 turistas, atraídos por sus espectaculares rutas de trekking, miradores naturales y vistas privilegiadas hacia los picos nevados de la Cordillera Blanca. Este sector destaca por ofrecer una experiencia de conexión directa con la montaña, ideal para excursionistas y amantes del turismo de naturaleza.
Otros espacios del Parque Nacional Huascarán también concentraron importante presencia de viajeros, como Quillcayhuanca con 350 visitas, Purhuay con 324 y Llaca con 144 ingresos, reflejando el interés creciente por rutas alternativas que combinan lagunas, quebradas y senderos de alta montaña.
Con el fin de garantizar una experiencia segura y ordenada, el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp) lideró un operativo multisectorial inopinado en los principales accesos y circuitos del parque, en coordinación con la Dirección Regional de Comercio Exterior y Turismo de Áncash y la Policía Nacional del Perú.
Durante la intervención se supervisó la acreditación de guías oficiales, el funcionamiento de agencias y servicios turísticos, así como el cumplimiento de las normas de seguridad para visitantes nacionales y extranjeros, reforzando un turismo responsable en una de las joyas naturales más emblemáticas del Perú.
El flujo turístico durante Semana Santa ratifica al Parque Nacional Huascarán como uno de los principales motores del turismo interno en el país, gracias a su oferta de paisajes únicos, deportes de aventura y experiencias vivenciales vinculadas a comunidades locales.