En el marco del Día del Niño Peruano, el Hospital de Emergencias Pediátricas (HEP) muestra historias de resiliencia que se forjan todos los días tras sus puertas: vidas que se salvan, familias que recuperan la esperanza y niñas y niños que reciben una segunda oportunidad gracias a una atención oportuna, especializada y humana.
Con cerca de 250 atenciones diarias entre emergencias y urgencias, el HEP se ha convertido en un punto clave de referencia nacional para casos pediátricos complejos.
Pacientes de distintas regiones del país llegan con diagnósticos críticos, encontrando no solo capacidad resolutiva, sino también un equipo comprometido con vocación y entrega.

Historias que salvan vidas
Ángeles es una de esas historias que conmueven e inspiran. Llegó en 2021 enfrentando un diagnóstico de luxación de caderas y distrofia muscular. Hoy continúa su recuperación desde casa, demostrando una fortaleza admirable. “Ella es una guerrera y me ha enseñado a ser valiente”, comparte su madre, reflejando el impacto que trasciende lo médico.
A esta historia se suma la de una menor de 11 años procedente de Sullana, quien logró superar una grave malformación arteriovenosa cerebral gracias a una compleja intervención neuroquirúrgica realizada en el HEP.
Su traslado oportuno a Lima y el trabajo articulado de un equipo multidisciplinario hicieron posible una cirugía exitosa que hoy le devuelve la posibilidad de vivir plenamente.
Cada día, historias como estas se repiten en el hospital. Son testimonios del trabajo silencioso pero decisivo de médicos, enfermeras y personal asistencial que, con vocación y entrega, no solo enfrentan emergencias, sino que acompañan con empatía a cada familia en los momentos más difíciles.
En esta fecha, el Hospital de Emergencias Pediátricas reafirma su compromiso de seguir salvando vidas y construyendo futuro, colocando en el centro de su labor lo más importante: la salud y el bienestar de las niñas, niños y adolescentes del Perú.
Más en Andina:
Publicado: 12/4/2026